Y la
espada afilada
cae
sobre la multitud reunida
de
forma inesperada.
La
sangre inocente se derrama
en la
calle de la ciudad.
Y así
la Muerte se lleva a los niños,
a sus
madres, a los paseantes...
Se los
lleva sin piedad.
Se los
lleva cual viscoso torrente de maldad.
¡Oh la
Muerte!
La
Muerte alimentada de sangre inocente.
La
Muerte en nombre de un dios de sangre ávido.
La
Muerte sin sentido dictada por un dios inmortal.
La
Muerte que se apodera de la ciudad.
La
Sangre como siniestro tributo
de unos
dioses sin piedad
hacia
la doliente humanidad.
Barcelona
17 agosto 2017 a las 17 horas

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