Aunque
hoy he interpelado
a
todas las palabras,
a mi
llamada no acudieron.
En el
fondo del alma
se
fueron a esconder.
Las
palabras se niegan,
ni tan
siquiera quieren ser oídas...
Las
palabras escapan aturdidas
hartas
de no ser consideradas.
Hartas
de ser repetidas.
Hartas
de ser mal interpretadas.
Se
cansaron de ser olvidadas
o de
haber sido ocultadas...
Blanca
queda la página blanca
Blanca
y llorosa queda.
Blanca
como marmórea lápida.
Como si
en ella estuviera escrito...
“Aquí
yacen las palabras
que
alguna vez existieron
con sus
tristezas y alegrías.
Hoy ya
no tienen sentido”.
Desolado
queda el poeta
ante
sus palabras extintas.
La
blanca página
permanece
cubierta
de
rosas blancas.
Cada
pétalo de rosa blanca
fue
palabra un día.
Mas hoy
es solo olvido.
Así es
la vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario